Leyenda de terror japonesa: Kuchisake-onna

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Kuchisake-onna leyenda de terror japonesa

Las historias y leyendas urbanas de terror suelen formar parte de todas las culturas.  En cada país hay creencias acerca de seres horripilantes, de esos que cuando se nombran, hacen que la atmósfera del lugar se vuelva pesada, tensa y hasta sofocante.


Especialmente Japón se caracteriza por tener algunas de las leyendas urbanas más terroríficas del mundo. Con la globalización, los trasfondos de estos relatos japoneses se expanden a todo el mundo, haciendo que el miedo pueda llegar hasta tu hogar, erizando tu piel e invitándote a NO MIRAR ATRÁS. 


La mujer con la boca cortada (Kuchisake-onna) es una de las leyendas del folclore japonés más populares. Tiene referencias populares en animes como Yo-Kai Watch o la película Pom Poko, también tiene dos películas de terror Carved: The Slit-Mouthed Woman Carved 2: The Scissors Massacre.


Si bien hay varias versiones, aquí contamos una de ellas...

La mujer con la boca cortada: Kuchisake-onna

Cuenta la leyenda, sobre aquella hermosa mujer que vivía con su esposo, un samurái, pero inmersa en una constante infelicidad. Su pareja la maltrataba, jamás le daba un halago por su belleza ni demostraba amor. Triste y desolada, la mujer comenzó a verse en secreto con alguien más, un hombre bueno que perdía la vista en su sonrisa, y no dejaba pasar un encuentro sin decirle lo preciosa que era.

Los encuentros furtivos continuaron, hasta ese día... el día en que el samurái los descubrió, besándose sonrientes. Iracundo, desenvainó la katana que portaba, y con un corte mutiló de oreja a oreja la boca de su esposa. En tanto ella se retorcía de dolor, propiciando unos alaridos espeluznantes, el guerrero miró al amante y preguntó:

-¿La quieres con su nueva sonrisa? 

Cuestionado, el hombre miró a la mujer a la que tanto había adulado, entre el dolor y los gritos ella logró percibir lo que sucedía, cruzó miradas con su amado, y sonrió, esperando un gesto de cariño indiscriminado. Pero el depositario de su esperanza frunció el ceño, la vio con desprecio, y se fue. Al cabo de apreciar por algunos minutos el sufrimiento de quién le había sido infiel, el samurái se marchó también.

La mujer sobrevivió, y desde ahí, todo el mundo tenía la misma reacción de espanto al verla, así que quedó sola, aislada, marginada, hasta su muerte. Sin embargo, después de su muerte, volvió al mundo en forma de Onryō, un fantasma vengativo que vaga por el mundo físico, cargando unas tijeras, haciendo que otros sufran por lo que le pasó en su vida. 

Actualmente, se dice que aparece sigilosamente, cuando alguien se encuentra solo en la oscuridad. La víctima ve a una joven con el rostro tapado por un abanico o pañuelo.
kuchisake-onna ilustración
Ilustración de Isaac Huiza
Ella rápidamente pregunta:

-¿Watashi, kirei?(¿Soy hermosa?)

Si a la pobre víctima se le ocurre responder que sí, entonces la mujer se quitará lo que cubre su rostro, mostrando su horrenda sonrisa.

-¿Kore, demo? (¿Y ahora?)

Asustarse o gritar en ese momento es interpretado como un "no", y ella asesina a la persona, cortándola poco a poco con sus tijeras. Pero si responden que sí, entonces les corta la boca, de oreja a oreja, para que carguen con el mismo sufrimiento.

Incluso respondiendo que no a la primera pregunta, el destino es una muerte espantosa. No tolerará que nadie la desprecie por su aspecto. Las pocas víctimas que han sobrevivido a su encuentro, aseguran que le respondieron de forma sincera y amable, sin sentirse espantados por ella. Otros cuentan que gritaron y desesperaron, pero tenían algunos caramelos en sus bolsillos; la mujer observaba los dulces fijamente, así que se los entregaron, para luego verla degustándolos con su grotesca boca cortada, y que luego desapareciera en un pestañeo. 

Nunca querrás encontrarte con Kuchisake-onna, lastimosamente es inevitable si tienes la mala suerte de que esté cerca. Lo único que puedes hacer es esperar lo mejor y siempre cargar caramelos contigo, pero prepárate para morir...

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